Los pacientes pueden comer, beber, comunicarse y movilizar las secreciones pulmonares sin interrumpir el apoyo terapéutico.
La humidificación con calor ayuda a prevenir el secado de la mucosa de las vías respiratorias superiores, lo que aumenta la comodidad del paciente durante la oxigenoterapia.
Los flujos más cercanos a la demanda inspiratoria del paciente reducen el arrastre de aire ambiental y la dilución de oxígeno, permitiendo disminuir el trabajo respiratorio y mejora el trastorno de oxigenación.